Excursió a Osona

Cada dia me'n vaig a dormir més independentista que la nit anterior i no, esclar, els "arguments" d'avui de Rajoy, de Rubalcaba i Rosa Díez, la Consti, la caspa i la ceguesa que han omplert el Congreso, no m'han mogut un sol milímetre en direcció contrària. No puc esperar que hi hagi una pròxima ocasió de sortir al carrer per cridar ben fort allò de "In, inde, independència", i continuar empenyent els nostres representants al Parlament cap a un irrenunciable #9N2014 de consulta o plebiscitàries.

Mentrestant, per desintoxicar-me de tanta estupidesa mesetària com m'he empassat avui, me'n vaig d'excursió a Vic, que fa dies que no hi baixo. M'hi acompanyeu? ♥



https://twitter.com/FerranWieAdria

Europa, siglo XXI

Bajo mi punto de vista, el proceso que están viviendo Cataluña y otras partes del continente está llamado a cambiar la UE de arriba abajo. Inevitable, Europa no tiene otra salida: o se reinventa o se va al carajo. O grandes estados europeos o una Europa grande, pero pretender que ambas opciones convivan es la cuadratura del círculo, un imposible.

Por eso estoy convencido que el proceso no tiene marcha atrás, como lo estoy que en Bruselas lo saben perfectamente: o construimos una Europa de pequeños que le cedan los asuntos de peso, o mantendremos una Europa esquizofrénica, en permanente tensión interna entre grandes estados que reclaman una UE fuerte mientras defienden sus propios intereses. Either or. Y en un mundo donde juegan gigantes, los antaño poderosos grandes estados europeos no tienen nada que hacer, si no juegan -jugamos, todos- la partida europea.

"Quedaréis fuera", amenazan los garantes de los antiguos grandes estados a catalanes y escoceses; "tendréis que pasar controles fronterizos como antes", braman; "perderéis el euro", aseguran. Ya se pueden ir olvidando: por "fronteras intraeuropeas" no me aparece nada. Hoy leo este artículo de José María Carrascal y me reafirmo: no, el proceso ni se detendrá ni, mucho menos, dará marcha atrás. El nacionalismo español no hará nada por detener un proceso cuya razón de ser, en última instancia, es la construcción de una casa común en la que todos los europeos podamos hacer frente al mundo del siglo XXI.



PREPARARSE PARA LO PEOR
José María Carrascal
20 de marzo de 2014

La duda hamletiana de Mas es ¿legal o no legal? Porque la «consulta» tiene que hacerla. Le va en ello no ya el cargo, sino su lugar en la historia. Si es legal, tendrá que ser una pequeña farsa: elecciones anticipadas disfrazadas de plebiscitarias. Si es ilegal, tendrá que hacerla a la brava: sacar las urnas de donde sea, que vote quien sea y que salga lo que sea. Él habrá cumplido.

Durante bastante tiempo se creyó que elegiría lo primero. Sus propios socios lo creían, los socialistas lo decían, los empresarios lo aconsejaban, Bruselas lo advertía. Pero de un tiempo a esta parte estamos viendo a un Mas que va por libre, un Mas que vuelve a ser el Moisés que lleva al pueblo catalán a la Tierra Prometida, aunque él no llegue a verlo. Incluso usa símiles bíblicos. «También David venció a Goliat».

No crean que todo es fervor patriótico. Artur Mas ha echado sus cuentas y los números no le salen. De elegir la prudencia, las elecciones plebiscitarias iban a ser para él una derrota aún peor que las últimas, donde perdió un montón de votos a favor de ERC. Esta vez quedaría sobrepasado por ella, en manos de Junqueras, e incluso su papel en Convergencia peligraría. Así que, de perdido, al río. La consulta se celebrará el 9 de noviembre «sí o sí», y salga el sol por el Tibidabo en vez de por la Barceloneta, que es por donde suele salir.

Con lo que la duda hamletiana se traslada a Rajoy: ¿qué hacer ante ello? Ya ha dicho que no está dispuesto a ser el presidente que consienta un referéndum ilegal. Pero ¿y «si se lo celebran» a la brava? También él tiene dos opciones contrapuestas: la activa y la pasiva. Dejar que Mas se estrelle, que el suflé nacionalista se desinfle ante el rechazo exterior, de Bruselas especialmente; y si no se desinfla, ya se encargará la realidad de desinflarlo. Una táctica muy gallega, emparentada, sin embargo, con la acerada inglesa de «cuando las cosas no tienen arreglo, lo mejor es dejar que se estropeen del todo». Lo malo es que, esta vez, «la cosa» no es solo Cataluña. Es también España, de la que forma parte, y no podemos esperar el desplome catalán sin riesgo de que sea general. Hay que tomar medidas para que no ocurra o, al menos, para que el entero edificio no se nos venga abajo.

El Gobierno ya ha tomado algunas medidas, a todas luces insuficientes a juzgar por los resultados. Más dinero para Cataluña está visto que no basta. La Generalitat se está gastando ese dinero en promover el independentismo dentro y fuera, con en las principales capitales, y ni siquiera agradece el aumento de la inversión estatal dentro de casa, en infraestructuras y eventos, como se ha visto en la expansión del AVE, en el puerto de Barcelona y en las ferias internacionales. Mas y su Gobierno lo toman como pago del dinero que España les debe, y buena parte de los catalanes, como parte del que «España nos roba». No, el tigre nacionalista no se amansa dándole carne. Al revés, le afianza en sus convicciones y le hace aumentar sus reivindicaciones, que continuarán hasta que alcance su objetivo, la plena independencia. Algo parecido puede decirse de la amenaza de lo que sufrirá Cataluña si se separa de España, que será separarse de Europa. Pudo surtir efecto al principio, pero la contraofensiva soberanista ha logrado que se asuma y digiera, con esa capacidad que tiene el nacionalismo de dar la vuelta a la realidad. Sencillamente, muchos catalanes no creen en ello y piensan que España, Europa, el mundo aceptarán el Estado catalán, como han aceptado otros nuevos estados que han surgido. Incluso con amenazas: «La mayoría de las exportaciones españolas a Europa, especialmente las agrícolas, pasan por Cataluña –advertía no ha mucho un destacado nacionalista–, por lo que la principal perjudicada de un cierre de fronteras sería España». Con afirmaciones como esta, ignorando que hay otros medios de transporte que el de carretera –el avión de carga empieza a sustituirlo en muchos aspectos–, es como se ha venido engañando al pueblo catalán durante los últimos años. Van de veras, van a por todas, y esta vez ni siquiera la realidad les asusta, porque la tergiversan. Como el fraile con la puta al hombro, contestan a quienes les advierten: «Todo es bueno para el convento», y perdonen la crudeza del símil, pero más crudo es lo que nos está pasando.

Quiero decir que tenemos que estar preparados para lo peor –una declaración unilateral de la independencia catalana– por ilegal y descabellado que parezca, ya que los silencios, los obsequios, las advertencias no surten efecto. ¿Y qué significa estar preparado para esa declaración de independencia? ¿Invocar la autorización constitucional de suspender un gobierno autónomo cuando viola la ley de leyes? ¿Suspender la autonomía de Cataluña, según las mismas prerrogativas? ¿Desplegar nuevas unidades del Ejército en ella? ¿Reforzar los efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional? ¿Despachar los tanques? Lo único que conseguiríamos con esas medidas sería lo que posiblemente están esperando los nacionalistas: aumentar su victimismo, mostrar al mundo que Cataluña es, como dicen, un rehén de España, que les roba. O sea, lo contrario de lo que se pretende. Los tiempos no están para eso ni para echar la culpa de lo que nos está ocurriendo a Zapatero, con su infantil e irresponsable promesa a Maragall de que les daría lo que le pidieran. La leche derramada no vuelve a la botella.

Prepararse para lo peor significa, ni más ni menos, eso: aceptar el desafío, tomar las medidas pertinentes para el caso de que los actuales Gobierno y Parlamento catalanes decidan separarse de España sin atenerse a ley ni a derecho. Empezando por buscar rutas alternativas a nuestros productos hacia Europa, como nos advertía ese nacionalista a ultranza, y disponiendo que todo lo catalán deje de ser español en el momento en que eso ocurra; y europeo, pues, si Mas y compañía están dispuestos a jugar fuerte, España también puede hacerlo. Ofreciendo, desde luego, a cuantos catalanes deseen seguir siendo españoles toda la protección y ayuda que necesiten. ¿Que íbamos a sufrir? Sin duda alguna. ¿Que tendríamos que apretarnos aún más el cinturón? Seguro. ¿Que nuestro peso en Europa disminuiría? De acuerdo. Pero también habría compensaciones. Por ejemplo, no tener que aguantar un día tras otro las quejas, los insultos, las mentiras, las altanerías de los separatistas catalanes, junto con los robos, estos auténticos, de sus élites a Cataluña y a España.

Pudiera incluso ser la manera de solucionar de una vez y para siempre el «problema catalán» que nos atosiga desde hace más de un siglo, ni otro remedio que el «conllevarlo» de Ortega. Cuando los hombres no somos capaces de solucionar un problema, la realidad se encarga de solucionarlo. Aparte de que preparándose para lo peor solo puede venir mejora.

Instagram

Els Jocs de primavera

També enguany teniu l'oportunitat de participar en els Jocs Florals que, des del Casal Català de Berlín, convoquem anualment amb motiu de la Diada de Sant Jordi. Les Bases de participació les podeu llegir aquí: http://www.katalanischer-salon.de/jocs-florals-de-berlin

No només m'agradaria molt que tots vosaltres hi vulguessiu participar: els "casalers" us estariem enormement agraïts si en fessiu difusió, per la via que considereu més addient. Voldria deixar clar que ni rebo els textos que s'envien ni formo part del jurat: sóc el president del Casal, sí, però de Sant Jordi se n'ocupa una comissió que capitanegen amb voluntat i feina dues de les sòcies de l'associació, que preparen a més la festa literària que enguany celebrarem dissabte 26 d'abril.

Ens ajudeu a fer uns Jocs Florals ben rics en participació? Gràcies!

Instagram

Una petita declaració d'independència

Quan la (pública!) alemanya emet un reportatge sobre Catalunya (amb la sardana com a fil conductor), on explica la pulsió independentista mitjançant frases com les que podeu llegir sota la imatge, penso... que anem ben encaminats. Voleu veure'l? cliqueu AQUÍ i xaleu :)


"Espanya sembla quedar molt lluny quan (els catalans) segueixen les seves tradicions en passes petites i precises" (min. 0:15)

"Espanya, on és això?" (0:22, es pregunta el senyor gran)

"L'any passat es van manifestar centenars de milers de catalans formant una cadena humana de 400 kilòmetres a favor de la independència" (4:10)

"Es diu que els catalans són una mica més precisos (genauer) que a la resta d'Espanya, i em sembla que també és així quan ballen (sardanes)" (4:50)

"Cada passa és una petita declaració d'independència" (6:25)

I no us perdeu la traducció del reportatge publicat a Die Welt dj 13 de febrer! Us l'ofereixo en català, en aquest enllaç: http://invarietateferran.blogspot.de/politica-en-el-minut-18.html

Instagram

Política en el minut 18

Davant la sospitosa "Declaración de Barcelona" d'un grup d'"empresaris sobretot alemanys", un article de "Die Welt" desgrana la història del conflicte entre Catalunya i Espanya. Malgrat mancances i alguna imprecisió, un treball de pes que explica a milers d'alemanys per què som on som.

"Die Welt", dijous 13 de febrer de 2014. Aquest és l'original en alemany: http://www.welt.de/print/die_welt/politik/article124797384/Politik-in-der-18-Minute.html

Política en el minut 18

Els catalans volen la independència d'Espanya, fins i tot des de l'estadi del Futbol Club Barcelona. El govern de Madrid no en vol parlar... i contribueix a escalfar encara més la situació.

La pregunta als seus ciutadans ja ha estat formulada: "Voleu que Catalunya esdevingui un Estat? En cas que sí, voleu que sigui un Estat independent?". Els catalans s'hi hauran de manifestar el novembre vinent, si és que poden, si és que Madrid els ho permet. "Jo votaré sí i sí", diu Artur Mas des del seu despatx oficial a Barcelona. El president del govern regional té un objectiu declarat: un Estat català independent. I el vol avui més que mai. "La independència és el futur natural d'una vella nació que ha mantingut la llengua, la cultura, el territori", diu.

En aquesta consciència pròpia rauen tots els malentesos entre els catalans i el govern espanyol. La pulsió secessionista de Catalunya: incomprensible, impossible, fins i tot il.legal per a la capital, entesa com un atac d'insubordinació a la unitat estatal. "Mentre jo sigui president del govern, no es farà aquest referèndum que volen alguns i Espanya no es trencarà", va dir recentment el president Mariano Rajoy. "Que quedi clar". Catalunya no és una nació, segons el president, Espanya un estat unitari i no un de federal. Tots els drets autonòmics de les regions són una concessió espanyola, la Constitució diu el que diu, i punt.

D'aquesta manera podria acabar-se la història. Però aquest cop, 300 anys després de la pèrdua de la seva autonomia l'any 1714, els catalans volen enfrontar-se al seu estat central, pel qual se senten financerament espremuts i no valorats en la seva particularitat. Esperen, sotgen i al final serà una competició per veure qui és més tenaç: el conservador Partido Popolar (sic) de Rajoy a Madrid, de totes totes l'elit política de la capital, o el moviment independentista català.

Que els catalans van de debò es pot constatar des de fa un temps en els partits a casa del Futbol Club Barcelona. En el minut 17 amb 14 segons pot passar que els aficionats cridin "in-de-pen-dencia" (sic), independència en alemany. Consciència històrica a l'estadi: a la guerra de successió, els catalans es van posicionar del costat equivocat. L'11 de setembre de 1714 Catalunya va perdre la seva sobirania i va esdevenir definitivament espanyola, amb l'assetjador borbònic com a nou rei. 298 anys després d'aquell dia, un milió i mig de catalans es va manifestar pels carrers de Barcelona per la independència.

"Un de cada quatre adults va sortir al carrer", diu Mas. Què hauria de fer un polític? no prendre-s'ho seriosament? Va dissoldre el Parlament regional, el resultat de les eleccions el va llegir com un vot pel referèndum. "Una majoria del 80% del nou Parlament va ser favorable al dret del poble català a decidir el seu futur". L'11 de setembre de 2013 van tornar a ser un milió i mig els que van unir les seves mans per formar una cadena de 400 kilòmetres per la independència. Mas és el 129è president de la Generalitat, el govern de Catalunya. Juan Carlos és el 10è rei Borbó. Un moviment per la independència és més fàcil de promoure amb una història com aquesta, que no pas la construcció norditaliana de la Padània, que és obra d'un partit polític. Però serveix una història de 300 anys per justificar una secessió que trasbalsaria la fràgil economia espanyola i la catalana, que la Constitució no preveu i que resultaria extremadament complexa a nivell europeu?

Els catalans volen quedar-se a la UE, però la qüestió de la permanència a la Unió és avui per avui imprevisible, els models sobre com gestionar la secessió dins d'un estat membre són insuficients i no hi ha cap exemple. Tancaria Europa la porta als catalans, com apunten alguns representants polítics d'alt nivell, deixant fora 7 milions i mig de ciutadans, el país dels quals té frontera exclusivament amb la UE? se'ls treuria la ciutadania europea a aquells que ja viuen sota el dret comunitari?

El país, si ho fos, pertanyeria als contribuïdors nets de la UE, segons dades d'Eurostat estaria entre els 10 primers pel que fa a poder adquisitiu per habitant, després d'Alemanya i abans de Finlàndia, i no hi ha actualment ciutadans més europeïstes. "LA UE está construïda sobre diversitat cultural i identitat nacional. Mai ha menystingut les minories ni s'ha immiscit en qüestions lingüístiques", diu Andreu Mas-Colell, exprofessor d'Economia de Harvard, actual ministre (sic, seguint la denominació habitual pels consellers als lands alemanys) d'Economia (de Catalunya), I diu Mas, mirant cap a Brussel.les: "Estariem oberts a uns Estats Units d'Europa, a un federalisme real".

El cap del govern regional explica com Espanya ha tractat i tracta Catalunya, un tracte que els catalans senten com una ferida profunda, una explicació que suggereix que potser no va ser l'exèrcit borbònic el responsable de les ferides inflingides a Catalunya, sinó el govern actual de Madrid. Mas es veu empès a negociar per por del que pugui passar amb el tret més distintiu de la identitat catalana: la llengua. Les escoles de Catalunya acullen una societat perfectament bilíngüe català-castellà. Ara però hi ha motius per a la preocupació. Madrid ha decidit que només que un alumne demani ensenyament en castellà, s'ha de cedir. Els jutjats ho han relativitzat, però de totes formes: "és un atac al nostre sistema educatiu, contra l'autonomia administrativa, contra la nostra identitat", diu Mas.

Catalunya és una regió rica, que cada any dóna a Madrid més del que rep. Tot i trobar-se en la tercera posició en el rànking de recaptació tributària, cau fins a la penúltima després de l'aplicació dels fons de compensació. Així, la regió disposa d'un 9% menys de recursos que la mitjana espanyola, un descens que en el sistema de compensació interterritorial alemany quedaria descartat.

Aleshores comencen els comptes i les comparacions. Vuit regions espanyoles reben més de Madrid que no pas recapten en impostos. Altres tres ingressen menys però un cop feta la redistribució queden per sobre de la mitjana. Tres més reben recursos nets de l'Estat malgrat ser comparativament més riques. "No estem en contra d'ajudar altres regions espanyoles, però perdre anualment un 8% de la teva capacitat econòmica amenaça el present i el futur del meu país", diu Mas. L'estiu de 2012 va voler negociar amb Madrid la compensació financera. Hauria estat una oportunitat per aturar l'allunyament, però la resposta de Rajoy va ser un no. "No hem vist ni voluntat ni intent, per part del govern espanyol, d'iniciar un diàleg", diu el ministre d'Economia Mas-Colell.

No va ser aquella la primera oportunitat de combatre el separatisme emergent. L'any 2006, el Parlament espanyol va aprovar un nou estatut d'autonomia per a Catalunya, que el propi Parlament català també havia aprovat. El Partit Popular de Rajoy el va portar al Tribunal Constitucional, que l'any 2010 va declarar nules algunes parts importants. (Va ser) el punt a partir del qual no hi ha hagut marxa enrere per al moviment independentista. "Quan com a resposta a tots els nostres desitjos només escoltem "no", quin futur li queda a Catalunya dins d'Espanya?", pregunta Mas. Mas no es fa il.lusions sobre l'equilibri de poders. El Parlament de Madrid ha de votar si Catalunya pot celebrar un referèndum. Ja s'ha demanat oficialment. "Esperem resposta en alguns mesos, que suposem que serà negativa", diu Mas.

Representants del PP qualifiquen aquesta voluntat d'il.legal, l'oposició socialista també està en contra del referèndum -l'argumentació és legal, no política. I llavors, què? "Llavors convocaré els catalans a una consulta el 9 de novembre", diu Mas. No seria vinculant, però sí un senyal polític si és que això és necessari. Les enquestes més recents mostren que més del 70% dels catalans consultats, no només de naixement sinó també nouvinguts, consideren insuficient el nivell d'autonomia. Menys clara és la resposta a la pregunta: Què hauria de ser Catalunya? El 48,5% respon "un Estat independent". Si demà es fes un referèndum, prop del 55% votaria per la independència. El Ministre d'Economia Mas-Colell llegeix així els resultats: "L'èxit del referèndum depèn molt de l'oferta del govern espanyol".

Rajoy s'hauria de veure forçat a negociar. Si això no passa, les eleccions regionals de 2016 seran com un referèndum, diu Mas. Els partits a favor de la independència ja tindrien avui majoria. Mas vol una solució política, clara. "Estic compromès amb una lluita exclusivament democràtica. Som un país de pau", diu. El seu primer objectiu és lluitar per poder fer un referèndum, i el segon que el resultat sigui la independència. A les enquestes, Mas s'eclipsa mentre entra en joc l'esquerra radical (sic), que ja el supera.

El president Rajoy ocupa el càrrec fins a la tardor de 2015, fins a les pròximes eleccions al Parlament espanyol. Rajoy compara la qüestió catalana amb una discussió familiar: per acabar-la cal una mica de generositat, i sobretot paciència. No vol passar a la història com aquell "sota l'ègida del qual la unitat d'Espanya es va trencar". No en aquesta legislatura.

I no us perdeu aquest curt reportatge que acaba d'emetre la tv alemanya; us n'ofereixo una petita explicació en català: http://invarietateferran.blogspot.de/petita-declaracio-independencia.html

Instagram

Balanzas: ahora sí, ahora ya no

Lo de las balanzas fiscales es de espanto: 40 años de democracia y continúa siendo imposible saber cuánto paga o cuánto recibe cada Comunidad Autónoma española. Me alucina escuchar lo complicado que resulta calcularlo (la excusa la comparten PP y PSOE), cuando en Alemania se publican, año tras año, desde 1950. En la web del Ministerio de Finanzas alemán se encuentra, negro sobre blanco, lo que cada uno de los länder aporta y/o recibe. Y digo yo: el Sr. Rajoy y sus ministros, tan amigos de Frau Merkel, ¿no podrían hacerle una llamadita para que les explique cómo calcularlas?

Claro que ahora ya no será necesario: las mentes pensantes del gobierno central han decidido de repente que las balanzas no son un método adecuado, claro, claro, y se sacan de la manga un nuevo concepto: las "cuentas públicas regionalizadas", que darán a conocer más adelante. Lo que sea para seguir mareando la perdiz.

Si algo agota la paciencia en España es la constatación que desde el gobierno, lo dirija quien lo dirija, se toma a la gente por estúpida.

Instagram